Xavier Guix: 

Comprendernos mejor nos ayuda a vivir mejor. 

Xavier Guix


El trabajo de Xavier Guix es un filón en un momento en que las exigencias comunicativas son mayores y, paradójicamente, más complejas que nunca.  Investiga los entresijos de la comunicación y nos ofrece pautas para entendernos mejor.



A partir de su amplio y diverso currículo profesional, es obvio que lo que a Xavier Guix le interesa es el ámbito de la comunicación. Actor de teatro, durante las últimas dos décadas ha compaginado temporadas en los escenarios con actividades diversas en la radio y la televisión. Pero su formación como psicólogo y su experiencia en la Programación Neurolingüística (PNL) hacen de él un experto en el tema de la comunicación/descomunicación, al que merece la pena escuchar. Actualmente  imparte conferencias y cursos de habilidades directivas, comunicación, crecimiento humano y formación de formadores en el ámbito de la comunicación.

"Ni me explico, ni me entiendes" (Editorial Granica) es su primer libro publicado, en el que pasa revista a los laberintos de la comunicación, los ruidos y la descomunicación, que tan a menudo nos hacen  exclamar: "¿Tan difícil es entenderse?". 

Presuponer lo que nos quieren decir induce a la descomunicación.

A partir de su variado curriculum profesional (actor, presentador de radio y tv, conferenciante, profesor, terapeuta...), se puede concluir que usted es un especialista en comunicación, o descomunicación. ¿Qué diferencia a ambos conceptos?

La descomunicación es un término que uso para distinguir las distorsiones y/o efectos perceptivos  en el proceso de la comunicación, de los "ruidos" comunicativos. Un "ruido" puede ser una disfluencia, como hablar tapándose la boca, o muy bajito; es decir, se interrumpe el proceso formal de la comunicación. En cambio en la descomunicación no se interrumpe el proceso sino que se "interpreta" el contenido de forma diferente por los comunicantes. Esto es lo que sucede, por ejemplo, cuando se hacen presuposiciones. Yo creo entender algo que puede ser muy diferente para mi interlocutor. Lo presupongo pero no significa que sea cierto. Por lo tanto, existe comunicación pero la información es malinterpretada.
 

¿Cómo podemos hacer uso de esas distorsiones comunicativas para ayudarnos a comprender y proseguir adecuadamente el proceso de comunicación?

Creo que lo importante es poner en evidencia esas distorsiones, es decir, poder hablar de cómo nos estamos comunicando. Pero no es fácil ya que nosotros mismos estamos contenidos en esa comunicación. Usted por ejemplo me propone esta entrevista. De alguna manera me marca unas pautas a través de las preguntas que debo contestar, un cierto margen de respuesta y un objetivo como es aparecer en su publicación. Nada puede fallar a no ser que rompamos esas reglas. Pero en la vida las pautas de comunicación no existen de antemano. No sabemos cuándo va a aparecer la pregunta, ni si habrá respuesta o si responderá con otra pregunta. No sabemos las reglas de antemano sino que las construimos en cada relación, por eso es a veces complicado entenderse. Tal vez se estén siguiendo pautas muy diferentes.
 

Usted asegura que las relaciones nos sirven para definirnos y participar en la definición de las otras personas. ¿Podría ocurrir, sin embargo, que en ocasiones los conflictos derivados de las relaciones puedan obstaculizar nuestro  autoconocimiento o crecimiento personal? Por otra parte y según esto, un retiro de meditación en soledad, ¿sería una pérdida de tiempo en lo que respecta al conocimiento personal o comprensión de la mente?

Vamos por partes. Los conflictos pueden ser amenazas y oportunidades a la vez. Un conflicto, a mi modo de ver, es también una pauta de comunicación. El conflicto pone en entredicho nuestras conductas, nuestras emociones, nuestros recursos personales. Es una buena oportunidad para saber donde estamos, para darnos cuenta si los sentimientos aún se encuentran o no. Es en los momentos difíciles, según la naturaleza del conflicto, cuando podemos descubrir mejor nuestros valores. También es cierto que cuando el conflicto entra en una fase de circularidad inacabable, cuando los sentimientos no se encuentran se obstaculiza la relación y en lugar de crecimiento podemos entrar en una fase de regresión.

Para mí la meditación es también una relación, conmigo mismo. Según el tipo de meditación puede ser una relación con mi cuerpo, con mis energías o con mi, vamos a llamarla, inteligencia espiritual. He ido aprendiendo que lo ideal es encontrar un buen equilibrio entre una vida "intrapersonal" y otra "interpersonal". Necesito estar conmigo, del mismo modo que necesito estar con los demás.
 

Usted identifica a menudo el concepto "comunicarse" con "acompañar" e insiste en captar y adaptarse al "momento" de esa relación. ¿Por qué es tan importante ese estado de atención presente y de qué forma nuestros prejuicios y etiquetas pueden interferir en nuestra comunicación?

Sin lugar a duda, vivir en presente es un ejercicio muy importante en la vida. Las personas no estamos siempre igual, ni pensamos de la misma manera, ni sentimos siempre lo mismo: "No somos quienes éramos, ni aún somos quienes seremos" Captar el presente de la relación es muy importante, es la manera en la que nos sentimos acompañados de verdad. Cuando existen demasiadas etiquetas, demasiadas expectativas, demasiados prejuicios, todo ello arruina las relaciones. Yo puedo llegar a casa con la expectativa de pasar una velada agradable con mi pareja, pero en el momento del encuentro me doy cuenta que ha tenido un mal día y está de mal humor. De entrada, ni esa es la actitud que me esperaba, ni puedo mantener mis planes porque la situación es otra. Que hacer? Lo primero es acercarse emocionalmente, acoger al otro allí donde está. Solo a partir de sentirnos acogidos, de situarnos en el presente, podemos iniciar una nueva secuencia que incluso pueda ser la expectativa inicial. Muchos conflictos se producen porque queremos "ir a la nuestra", sin atender lo suficiente al otro.

"Si no estás de acuerdo conmigo, es que no me aceptas".

Usted señala que un motivo de conflicto o desacuerdo puede derivar de confundir los aspectos de contenido y relación: "si no estás de acuerdo conmigo es que no me aceptas". En ese caso, ¿cómo podríamos mostrar nuestro desacuerdo evitando que la otra persona se sienta rechazada personalmente?

Separando los mensajes. Se puede enviar un mensaje de contenido "no estoy de acuerdo con lo que me dices" y a la vez un mensaje a la relación "y me encanta como defiendes tus posturas". Se trata de separar la identidad de la conducta, dicho de otro modo, aunque no esté de acuerdo en cosas que dices o haces, te acepto plenamente como persona. Ahí reside uno de los secretos de mantener relaciones positivas. De todos modos no puedo obviar que a menudo, aunque lo intentemos, si la otra persona no entiende esta pauta va a permanecer atrapada en su emoción. A pesar de ello, insisto que lo mejor que podemos hacer es mantener nuestra actitud ya que sólo así podemos contribuir a que el otro tenga una oportunidad de aprendizaje. Por el contrario, si también nos enganchamos, no aprende nadie.
 

"Las palabras pueden alterar el estado bioquímico de nuestro organismo, construir o reconstruir redes neuronales que permitan estilos saludables de procesamiento de la información".¿De qué manera podemos utilizar las palabras para que nuestra comunicación sea más efectiva y menos dolorosa?

No es posible saber de antemano las asociaciones que cada persona tiene hechas con el lenguaje. En cambio sí podemos darnos cuenta de cómo reaccionan a nuestras palabras. Ese es el momento de hacer efectiva la comunicación, el ocuparnos de los significados y de los estados que provoca lo que decimos. Si nos damos cuenta que la otra persona no responde a nuestras intenciones algo está fallando: "Si no te gusta lo que recibes, presta atención a lo que emites". A menudo culpamos a los demás por tomarse las cosas como se las han tomado, sin darnos cuenta que la clave está en lo que hemos emitido.


¿Cómo defender nuestra posición sin que la otra persona se sienta amenazada?

Hablando en primera persona y dando libertad al otro para que haga lo que considere oportuno. No es lo mismo decir "no me siento bien cuando me hablas gritando" que decir "a ver si haces el favor de no gritar cuando me hablas". En el primer caso tomo responsabilidad por lo que pienso y siento. Yo soy el que se siente mal, pero no te digo lo que tienes que hacer, no te responsabilizo a ti. En cambio en la segunda forma, la no asertiva, te estoy exigiendo una conducta, te pido que seas tu quien solucione el problema. La clave de la asertividad consiste en poder expresar lo que pensamos y sentimos, de forma adecuada y sin agresividad.


Señale algunas de las trampas comunicativas más frecuentes y saboteadoras.

Sin duda que las presuposiciones son la trampa mayor. Me gusta advertir que "presuponer" no es en sí mismo un error. Al contrario, necesitamos presuponer constantemente para movernos por la vida. Otra cosa es dar por hecho,  dar sentido de verdad sobre todo a las presuposiciones sobre las intenciones de los demás. Por supuesto hay muchas más que de alguna manera han motivado mi libro: juzgar, hacer lectura mental (¡ya sé lo que piensas!) , interpretar, las polaridades (o blanco o negro), querer tener razón, escucharse solo a si mismo....


Propónganos algunos recursos eficaces para el éxito de la comunicación.

El éxito está asegurado si sabemos acercarnos con curiosidad al mapa de la otra persona. Cada uno tiene su mundo y aunque las piezas del puzzle puedan ser muy parecidas seguro que componen un dibujo muy diferente. Para ello hay que "querer entender al otro" es decir, asumir la responsabilidad en la relación, tomar conciencia de las pautas que usamos y captar emocionalmente. Para ello, tanto la asertividad como la empatía son recursos extraordinarios para acercarnos al mundo del otro.

 

¿Qué se sabe de mí mismo?

El feedback nos permite vernos a nosotros mismos tal como nos ven los demás.
Existen cuatro áreas de conocimiento personal:

  • Área libre: Las experiencias y datos conocidos por nosotros mismos y las demás personas.
  • Área ciega: Informaciones respecto a nuestro "yo" que nosotros ignoramos, pero que son conocidas por los demás.
  • Área oculta: Informaciones que uno mismo sabe sobre sí mismo, pero que son desconocidas por los demás.
  • Área inconsciente: Contiene aquellas facetas de nuestra personalidad de las que no somos conscientes y que a su vez son desconocidas por las demás personas.

("La ventana de Johari", de Joseph Luft y Harry Ingham).

 

¿Cómo ofrecer un feedback realmente eficiente?

  • Destacar las cosas muy bien hechas, concretando exactamente en qué consisten.
  • Destacar aquellos aspectos "que se han de mejorar", concretando.
  • Enviar un mensaje de significado dirigido a la relación personal (además del contenido, contenido en los dos primeros puntos). Ej: Me ha interesado mucho, me hace sentir bien, siento que aprendo contigo, etc.

 

Conversación en la que no funciona la comunicación.

Error: Presuponer.

P1: Hola. Cuánto tiempo sin verte. ¿Cómo te va?
P2: Pues mira, tirando...
P1: Sigues sin trabajo, ¿no?
P2: No... es que en casa las cosas no andan bien.
P1: Sigues con problemas con tu pareja...
P2: Es nuestra hija, que va muy a la suya.
P1: A esa edad es muy duro: no saben lo que quieren, tú no sabes con quién andan...
P2: No es eso. Es que se quiere ir a estudiar al extranjero.
P1: Y no te hace gracia, ¿verdad?
P2: No, si me parece bien, es una buena oportunidad para aprender, pero...
P1: ¡No lo ves claro!
P2: No es eso, es que ya la estoy echando de menos, llevo unos días fatal y en casa se nota...


Conversación en la que funciona la comunicación.

La persona que escucha sabe escuchar, captar y acompañar, y ayuda a la otra a resignificar la experiencia y descubrir sus aspectos más positivos.

P1: Hola. Cuánto tiempo sin verte. ¿Cómo te va?
P2: Pues mira, tirando...
P1: ¿Qué significa "tirando"? ¿Pasa algo?
P2: Es que en casa las cosas no andan bien.
P1: ¿Y eso? ¿Qué ocurre?
P2: Nada grave... sólo que nuestra hija se quiere ir a estudiar al extranjero.
P1: Ya. ¿Y qué es lo que te preocupa?
P2: Me cuesta hacerme a la idea de tenerla tan lejos... y claro... estoy nerviosa.
P1: ¿Y eso hace las cosas más fáciles?
P2: Al revés. Estoy todo el día de malas, distraída, no hago nada bien... A lo mejor estoy exagerando, ¿verdad?
P1: Puede ser. Supongo que estudiar fuera una temporada sería una buena oportunidad para tu hija, ¿no?
P2: ¡Por supuesto! Ella está entusiasmada. Seguro que le va a ir muy bien.
P1: ¿Y eso no te alegra?
P2: Claro que sí. Es sólo que la voy a echar mucho de menos. Pero lo que no puedo hacer es impedirle que crezca y haga su vida, así que mejor será que me vaya haciendo a la idea y la apoye.

 

Niveles de comunicación.

Nivel 5. Superficial o tópica. Conversaciones triviales en las que sólo se comparten convencionalismos (frases hechas, hablar del tiempo...)

Nivel 4. Social. Cotilleos. No damos nada personal ni pedimos nada de la otra persona a cambio.

Nivel 3. Personal. Comunico cosas de mí a la otra persona, muestro mis opiniones. Observo a la otra persona para captar cómo está recibiéndome.

Nivel 2. Emocional. Muestro mis sentimientos. Me abro. Un verdadero encuentro personal debe basarse en esta comunicación visceral.

Nivel 1. Interpersonal. Transparencia y sinceridad. Aquí ya no hablo sólo de mí sino que expreso lo que siento contigo.

(Según John Powell, catedrático e investigador sobre el autoconocimiento y la maduración personal)


 

¿Qué parte de nosotros comunica?

  • Las palabras: 7%
  • El tono de voz: 38%
  • El lenguaje corporal: 55%

(Según Albert Mehrabian: "Mensajes silenciosos: Comunicación implícita de las emociones y las actitudes")

 

¿Qué expresamos con el tono de voz?

  • Autoridad. Tono enérgico y alto. Apto para dar órdenes, cosa que no gusta a muchas personas.
  • Expectativa. Transmite cierto aire de ironía o suposición sobre nuestra conducta. No se dicen las cosas claras: se insinúan.
  • Súplica. Hay personas que parece que vayan pidiendo perdón por existir. Lo dicen todo bajito, como rogando.
  • Deseo. Es el tono que expresa más madurez. No hay expectativa ni obligatoriedad. Transmite una personalidad asertiva y clara.


(Según el logopeda Arthur Samuel Joseph: "La voz, el sonido del alma")

 

Cómo percibimos el mundo (según la PNL)

  • Representación visual. Captan las experiencias a través de imágenes. Utilizan "predicados" o palabras descriptivas del tipo: mirar, perspectiva, colorido, brillante, horizonte, etc.
  • Representación auditiva. Personas receptivas especialmente a los sonidos. Predicados: armonía, estar en sintonía, escuchar, sonar, cantar...
  • Representación cinestésica: Captan el mundo a través de los sentidos y las emociones. Predicados: suave, sólido, tocar, respirar, aromas...

Es importante apreciar el sistema preferente que usa nuestro interlocutor y adaptar nuestros mensajes a su personalidad.




El libro:

Ni me explico, ni me entiendes.


Autor: Xavier Guix
Editorial Granica


 


Entrevista realizada por: Marié Morales.






















 
Marié Morales
@crecejoven

En estas páginas nos proponemos investigar las causas del envejecimiento, que es como decir de la vida y el crecimiento, y a partir de ahí, establecer unas pautas que nos permitan vivir una vida más larga, sana, y en definitiva, feliz.  más >>








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