Clases de suplementos.

No todos los suplementos nutricionales son iguales ni de igual eficacia. En la actualidad existen cinco categorías de nutrientes utilizados en la manufacturación de los complejos vitamínicos y minerales que encontramos en las farmacias y herboristerías.

 

  • Naturales. Son nutrientes de origen vegetal, mineral o animal que mantienen su integridad nutricional tras un breve procesado para la venta y consumo. El polen de abeja, la levadura de cerveza, las cápsulas de ajo, el aceite de hígado de pescado y los minerales en general pertenecen a esta categoría.
  • De origen natural. también de origen vegetal, mineral o animal, han experimentado un refinado o proceso más complejo que lo anteriores. La lecitina, proteínas y aminoácidos, la vitamina E y las vitaminas A y D del aceite de hígado de pescado son algunas de ellas.
  • Idénticos a los naturales. Se denominan así porque son iguales a los nutrientes naturales en estructura molecular, así como por su actividad en el organismo, pero han sido facturados en laboratorio porque saldrían demasiado caros de fuentes naturales. Entre ellos, la vitamina C y las del complejo B.
  • Sintéticos. Son nutrientes facturados en el laboratorio que funcionan de manera diferente que los nutrientes naturales, como es el caso de la vitamina E L-alfa tocoferaol. (Al ser mucho más barata que la vitamina E en su forma natural, D-alfa tocoferol, la vitamina E sintética es utilizada en gran cantidad de complejos suplementarios).
  • De levaduras cultivadas en medios enriquecidos. En este caso, algunos minerales y vitaminas obtenidas en laboratorios farmacológicos son añadidos a ciertas levaduras (del tipo Sacharomyces) donde se obtienen nuevas vitaminas y minerales.


En cuanto a su eficacia en nuestro organismo, se puede decir que en general las formas naturales o de origen natural se asimilan mejor y con menos efectos contraproducentes. Como hemos mencionado anteriormente, la vitamina E en su forma D-alfa tocoferol es preferible a la sintética L-alfa tocoferaol. Del mismo modo, la vitamina C en su forma química (ácido ascórbico) es más barata pero puede producir irritaciones en el estómago, por lo que son mucho más aconsejables formas más alcalinas como el ascorbato, el éster C, etc.

Sin ninguna duda, el betacaróteno natural es el más adecuado, ya que esta provitamina sólo se convertirá en vitamina A en la cantidad necesaria para nuestro organismo en un momento dado, evitando peligrosas sobredosificaciones.

Los minerales en su presentación quelada tienen una tasa mayor de absorción en las paredes intestinales. Las sales minerales inorgánicas (óxidos, carbonatos, fosfatos, etc.) se ionizan rápidamente en el estómago impidiendo  la absorción posterior a nivel intentinal. El mineral quelado es aquel que está rodeado por cadenas de aminoácidos impidiendo la ionización en el estómago, por lo cual resultan más estables.

Los ácidos grasos esenciales encapsulados (de linaza, borraja, germen de trigo, etc.) son más caros que en su presentación embotellada, pero lo protegen de la oxidación, manteniendo sus características intactas por más tiempo. Los aceities esenciales embotellados deben guardarse en la nevera y consumirse en el menor tiempo posible después de abiertos.

En general, los suplementos nutricionales deben estar empaquetados y cerrados correctamente, siendo preferible el cristal de color ámbar para protegerles de la luz y mantener las características de sus nutrientes.

Es conveniente asegurarse de que en el proceso no han sido añadidos posibles alérgenos como la levadura, el almidón, leche, huevo, trigo, maíz, azúcar o sal.

 

Cuándo tomar los suplementos.

Al igual que es importante en las dietas tener en cuenta la combinación de alimentos (las lentejas con arroz forman la proteína completa, pero la carne y las patatas entran en una confrontación digestiva), no lo es menos en la combinación de nutrientes en los suplementos. Es importante tener en cuenta, por ejemplo, los riesgos de ingerir altas dosis de vitamina A, riesgos que disminuyen notablemente si se toma junto a las vitaminas C y E que, además, aumentan su eficacia terapéutica. La vitamina E, además, tomada junto a los ácidos grasos esenciales, previene la fácil oxidación de éstos. El calcio se metaboliza mejor en la formación de huesos y dientes, en presencia de la vitamina A, fósforo, magnesio y boro. Los aminoácidos son absorbidos mejor si se toman junto a las vitaminas C y B6. Y si queremos recurrir a las vitaminas de la familia B es recomendable tomar el complejo completo para evitar posibles desequilibrios.

Asímismo, cada suplemento cuenta con un momento del día para optimizar su eficacia. Por ejemplo, hay ciertas vitaminas que se asimilan mejor en un medio graso (liposolubles) o acompañadas de la comida, mientras los probióticos efectuarán mejor su acción de limpieza inmediatamente antes de comer (favoreciendo así, en un medio relativamente más limpio, la absorción de nutrientes), mientras los aminoácidos tomados fuera de las comidas evita que entren en competencia con otros aminoácidos presentes en las proteínas de los alimentos.

Es importante conocer el momento oportuno para tomar cada nutriente, y de esta manera les sacaremos el máximo beneficio sin interferencias que pueden llegar a ser incluso nocivas, en algún caso.

 

1. Fuera de las comidas:

(Con el estómago vacío y sin ingerir nada posteriormente)

  • Aminoácidos (con agua o zumo de fruta, nunca con leche)
  • Glucosamina.
  • Quercitina.
  • PACs.
  • Cartílago de tiburón.

 

2. Antes de las comidas:

(30 minutos antes de comer)

  • Probióticos: acidófilus, bifidus...
  • Fibra: pectina... (con abundante agua).
  • Lipotróficos: colina, inositol...
  • Algas: espirulina, klammath...

 

3. Con alimentos grasos:

(Ensalada aliñada con aceite, quesos, aguacate...)

  • Vitaminas liposolubles: A, D, E, K.
  • Ácidos grasos esenciales.
  • Carotenoides.
  • Lecitina de soja.
  • Coenzima Q 10.

 

4. Con las comidas:

  • Complejos nutricionales en general (vitaminas, minerales)
  • Antioxidantes.
  • Complejo B.
  • Minerales (excepto dolomita, que puede reducir la acidez necesaria para la digestión).
  • Enzimas digestivas.


 


Texto: Marié Morales.




















 
Marié Morales
@crecejoven

En estas páginas nos proponemos investigar las causas del envejecimiento, que es como decir de la vida y el crecimiento, y a partir de ahí, establecer unas pautas que nos permitan vivir una vida más larga, sana, y en definitiva, feliz.  más >>








Descárgatelo gratis


Descárgatelo gratis


Descárgatelo gratis


Descárgatelo gratis


Descárgatelo gratis


Descárgatelo gratis