Los colores de la salud.

Ver la vida en rosa es de suma importancia para la salud. Pero no es suficiente. Comer verde ayuda mucho. El naranja es un gran color también, en la lucha contra el envejecimiento y la enfermedad. Pero hay más, muchos más colores que deben llenar nuestra mesa para que podamos tener acceso a algunos de los más de 9.000 fitoquímicos que previenen contra el cáncer, las enfermedades del corazón y la diabetes, entre otras. En definitiva, pon un arco iris en tu mesa si quieres vivir una vida sana y llena de energía.

 

Cuantos más colores mejor.

Cuantos más colores pongas en tu mesa (y queda claro que no nos estamos refiriendo a los recursos casi infinitos de los colorantes químicos) más garantizada tienes tu cobertura de nutrientes, por decirlo de alguna manera. La doctora Loreleu DiSogra, directora del programa "Cinco colores cada día para una mejor salud", del National Cancer Institute, de Estados Unidos, ha establecido una especie de código de colores para la salud. A saber:
 
  • Azul/púrpura. Los arándanos, zarzamoras, ciruelas y uvas negras son fuentes ricas en antocianinas. Las ciruelas, berengenas y pasas tienen un gran contenido en fenólics. Ambos fitoquímicos son antioxidantes que ayudan a reducir el riesgo de cáncer, enfermedades del corazón y Alzheimer.
     
  • Verde. Las espicacas, el brócoli, los guisantes, el kiwi, la lechuga, y las hojas verdes de los nabos o la mostaza son excelentes fuentes de luteína, un antioxidante que ayuda a reducir el riesgo de cataratas y la degeneración macular. El brócoli, las coles de bruselas, la col, los nabos y el berro son ricas fuentes de indoles, que ayudan a reducir el riesgo de cáncer de mama y próstata. Un reciente estudio demostró que los hombres que consumen vegetales ricos en este fitiquímico tres o más veces a la semana ven reducido el riesgo de cáncer de próstata en un 42%.
     
  • Naranja. Los mangos, boniatos, melón, melocotón, zanahorias, albaricoques y calabaza son ricos en betacaróteno, un antioxidante que es convertido por el organismo en vitamina A, que ayuda a reducir el riesgo de cáncer y enfermedades del corazón, mantiene una buena visibilidad y fortalece el sistema inmunológico. Las naranjas, mandarinas, albaricoques, peras y pimientos rojos, pomelos, clementinas, nectarinas, piña, limón, papaya, melocotón y uva blanca son ricas en bioflavonoides, que trabajan junto con la vitamina C para reducir el riesgo de cáncer, fortalecer los huesos y dientes, cicatrizar las heridas, mantener la piel sana y reducir el riesgo de ataque de corazón.
     
  • Blanco. La cebolla, los ajos y el puerro son ricos en alicina, que ayuda a controlar la presión sanguínea y el colesterol, y parece aumentar la habilidad del organismo para combatir las infecciones.
     
  • Rojo. Los tomates, las cebollas rojas, las judías rojas y la col lombarda, las cerezas, las fresas, frambuesas, manzanas rojas, sandía y el pomelo oscuro son fuentes de antocianinas y licopene. El licopene ayuda a reducir el riesgo de algunos tipos de cáncer, incluido el cáncer de próstata. Parece ser que, al cocinarse, aumentan los niveles de licopene, lo cual hace que la salsa o la sopa de tomate sean excelentes fuentes de licopene. Las anthocianinas también parecen proteger contra la diabetes y otros problemas relacionados con la circulación de la sangre.



Texto: Marié Morales.


























 
Marié Morales
@crecejoven

En estas páginas nos proponemos investigar las causas del envejecimiento, que es como decir de la vida y el crecimiento, y a partir de ahí, establecer unas pautas que nos permitan vivir una vida más larga, sana, y en definitiva, feliz.  más >>








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