Mercé Conangla y Jaume Soler:

La ecología emocional es el único camino si queremos sobrevivir como especie.

M. Mercè Conangla y Jaume Soler

Mercé Conangla es, junto a Jaume Soler, coautora del libro "Ecología emocional", con un gran éxito de ventas, al que le ha seguido una interesante colección de narraciones cortas que sus autores definen como "cuentos para despertar", y que sale a la venta este mes de noviembre bajo el título de "Aplícate el cuento" (Amat Editorial).

Responsabilidad y visión global.

Mercé Conangla y Jaume Soler aportan en su obra dos conceptos interesantes en el mundo actual: el punto de vista global y el sentido de la responsabilidad.

Nuestras emociones tienen un impacto directo en el mundo, y aunque no podemos decir que somos plenamente responsables de estas emociones, sí lo somos de su gestión y de ser capaces de transformarlas en positivo, con una acción creativa.

Según los autores, las emociones mal gestionadas son fuente de contaminación, agresión, destrucción, enfermedad, muerte interior y muerte exterior; por ello, no basta con afrontar nuestros estados de ánimo de una manera inteligente, sino hacerlo también sin perder la perspectiva del mundo que nos rodea y el compromiso responsable.

 

Qué significa exactamente "la ecología emocional"?

La Ecología Emocional o Psicoecoafectividad es el arte de transformar positivamente nuestras emociones; consiste en gestionar nuestro mundo emocional de tal forma que nuestros afectos promuevan conductas que tiendan a una mejora de nuestro equilibrio personal, nuestro desarrollo humano, así como a una adaptación más inteligente, equilibrada y plena en nuestro entorno.

 




Las leyes de la ecología emocional.

  • Ley de la diversidad y riqueza de afectos: Nuestra vida afectiva depende de su diversidad y riqueza
  • Ley de la interdependencia afectiva: Todas las formas de vida dependen entre sí. Nadie es emocionalmente autosuficiente.
  • Ley de la gestión ecológica de los recursos afectivos: Todos los seres vivos y todos los recursos son limitados. Debemos tener en cuenta el principio de aprovechamiento de la energía psicoecoafectiva o sostenibilidad.

 

Gestión ecológica de las relaciones.

Las leyes de la gestión ecológica de las relaciones, nos dan las pautas para mantener relaciones personales gratificantes basadas en el amor y la libertad. Son siete:

  • Ley de la autonomía: Ayúdate a ti mismo y todos te ayudarán
  • Ley de la prevención de dependencias: No hagas por los demás aquello que ellos pueden hacer por sí mismos
  • Ley del boomerang: Todo lo que haces a los demás, también te lo haces a ti mismo.
  • Ley del reconocimiento de la individualidad y la diferencia: No hagas a los demás aquello que quieres para ti, pueden tener gustos diferentes.
  • Ley de la moralidad natural: No hagas a los demás aquello que no quieres que te hagan a ti.
  • Ley de la autoaplicación previa: No podrás hacer ni dar a los demás aquello que no eres capaz de hacer ni darte a ti mismo.
  • Ley de la limpieza relacional: Tenemos la responsabilidad de hacer limpieza de las relaciones que son ficticias, insanas y que dificultan nuestro crecimiento personal.





¿Qué han buscado,  con su selección de relatos de "Aplícate el cuento"?

Nos proponemos mover a la reflexión, a la exploración de uno mismo y, por lo tanto, a una mejora de nuestro autoconocimiento, pero principalmente pretendemos, a partir de estos relatos, inducir conductas más inteligentes, armónicas y ecológicas.

 

El libro está dirigido "a todas aquellas personas que han decidido ser parte de la solución de la humanidad en vez de parte del problema". ¿En qué consiste "ser parte de la solución" y qué tipo de actitud o actitudes saboteadoras nos hacen ser "parte del problema?

Somos parte del problema cuando nos dejamos llevar por la vida en lugar de asumir nuestra responsabilidad, cuando no somos coherentes y no tomamos una posición clara sobre nosotros mismos y el mundo; cuando  contaminamos emocionalmente, cuando dirigimos nuestra energía a la destrucción adoptando estrategias basadas en la violencia.

Ser parte de la solución consiste en elegir de forma responsable un modelo humano más amoroso, más creativo, autodependiente y pacífico. Sólo así tendremos posibilidades reales de sobrevivir como especie.

 

¿Cómo podemos empezar a ser "parte de la solución"?

Asumiendo la responsabilidad que se deriva de nuestra libertad. Educando nuestra parte afectiva. Entendiendo que aunque no somos responsables de lo que sentimos si que lo somos de las conductas que de nuestras emociones se derivan. Aprendiendo que nuestras emociones y sentimientos son datos valiosos que nos informan sobre nosotros mismos, nuestras relaciones con los demás y nuestro proyecto de vida. Aprendiendo a dar nombre a lo que sentimos, a traducir bien el mensaje que cada emoción y sentimiento lleva incorporado y, a partir de ahí, a gestionar esta emoción de forma que nuestra conducta tienda a construir y a crear en lugar de a la violencia y a la destrucción.

 

El poder de la imaginación. ¿Por qué consideran que en los momentos de crisis la imaginación es más importante que el conocimiento?

A veces lo que ya sabemos no nos deja ver otros aspectos de la misma realidad. La obertura mental, el ingenio, la creatividad, el pensamiento lateral y la intuición son alimentos de la imaginación que pueden dar lugar tanto a un nuevo descubrimiento como a solucionar un problema o enfrentar una crisis. La imaginación aplicada de forma creativa nos permite dar soluciones nuevas a los retos que nuestra vida nos plantea.


En su cuento sobre la pareja ideal, el hombre elige seguir siendo un "hombre falso" y la mujer una "mujer falsa", a pesar del aburrimiento al que se condenan en unas relaciones de ficción. ¿Cómo podemos empezar a construir relaciones auténticas?

Para conseguir relaciones auténticas con otro ser humano es imprescindible empezar relacionándonos de forma auténtica con nosotros mismos. La coherencia y la autenticidad nos van a permitir construir un "yo" maduro y sólo en este caso podremos iniciar con posibilidades la construcción de un "nosotros". Cuando nos desconocemos, o cuando nos conocemos pero no nos aceptamos a nosotros mismos podemos acabar siendo aquello que creemos que va a ser apreciado por los demás. Nos traicionamos y a la vez nos condenamos a relaciones ficticias que no nos contentan a nosotros ni tampoco a nuestra pareja. Además pueden provocarnos desequilibrio y enfermedad.

 

¿Cuál es la diferencia entre "actuar" y "reaccionar"?

La reacción es un sistema de estímulo - respuesta que es instintivo y, por lo tanto, no está filtrado ni valorado por nuestra inteligencia. Si bien en ocasiones es imprescindible reaccionar - cuando peligra nuestra vida o situaciones de emergencia - en nuestras relaciones sociales es importante que nuestra conducta esté regida por nuestra inteligencia emocional, un trabajo en equipo entre nuestra razón y nuestra emoción y guiado por nuestros valores personales. Nuestra conducta tiene consecuencias en nuestras relaciones y en nuestra vida. El autocontrol emocional es necesario para no ser personas dependientes de lo que nos llegue del exterior. Nosotros decidimos quienes queremos ser y cómo queremos actuar. De no ser así seríamos como veletas a expensas del viento y de los demás. "No quiero que sean los demás quienes decidan como me he de comportar yo" - es un buen argumento.

 

¿Existe un léxico psicoafectivo? ¿Por qué es tan importante el uso de la palabra? ¿Qué podemos hacer para utilizar "las palabras justas"?

Sí, existe un léxico psicoecoafectivo o léxico sentimental que debemos educar. El uso de la "palabra justa" es importante porque constituye un medio imprescindible para conocer y comprender los sentimientos propios y ajenos. Las palabras son poderosas porque comunican y participan en la construcción de nuestra identidad. Cuando encontramos la "palabra precisa" para expresar un sentir o una experiencia emocional, cuando somos capaces de hilvanar un relato de un fragmento de vida, nos sentimos liberados puesto que dotamos de sentido nuestra experiencia vital. Darnos cuenta que sentimos es el primer paso en la gestión ecológica de las emociones, dar nombre a lo que sentimos será el paso siguiente e imprescindible.



¿Qué hay de libertad y qué de azar en nuestras vidas? ¿Qué podemos hacer para ser más libres y depender menos de las circunstancias?

No elegimos venir al mundo, ni nuestra familia ni determinadas situaciones que durante nuestra existencia se van a producir. Pero poco a poco vamos haciendo otras elecciones, rechazamos unos caminos y escogemos otros y en este largo proceso nos vamos modelando. En toda situación es importante preguntarnos: ¿Qué margen de maniobra tengo? ¿Lo estoy ejerciendo en la medida de lo posible?

Casi siempre tenemos cierto grado de control pero incluso que nos parezca que no es así,  Víctor Frankl decía que todo hombre puede conservar un vestigio de libertad espiritual y de independencia mental incluso en las más terribles circunstancias de tensión física y psíquica. La libertad de escoger debe ir acompañada de la libertad interior y de la responsabilidad que de ella se deriva. Debemos optar por un modelo humano más autodependiente, con capacidad crítica, más psicoecoafectivo (emocionalmente inteligente, responsable y sabio).


 



¿Cómo ser más autodependiente?

  • Aumentar la conciencia de uno mismo
  • Darnos permiso para ser y para ejercer nuestra libertad interior
  • Tomar el control de la propia vida y convertirnos en nuestra autoridad de referencia (ejercitando nuestras competencias emocionales en un trabajo en equipo con nuestra inteligencia)
  • No olvidar que siempre tenemos opciones alternativas (por lo menos tenemos la opción de elegir nuestra actitud ante las circunstancias)
  • Pasar a la acción coherente (la realidad creadora)

 

 

Resumiendo: autoconocimiento y trabajo en equipo entre mente-emoción y acción dentro de un sistema de valores humanos éticos y ecológicos. Hacer nuestra parte... y confiar!

 


 

¿Te agotan tus propios pensamientos? ¿Qué podemos hacer para que nuestras propias emociones no nos agoten?

La incorrecta gestión de los recursos emocionales suele venir dado por alguno de estos problemas o por varios a la vez:

  • Ignorar nuestro mundo emocional
  • Sentir pero:
  • No ser capaces de dar nombre a nuestras emociones
  • Saber darles nombre pero no saber qué significan
  • Traducir mal la información emocional
  • Captar la información que nos aportan pero no actuar en consecuencia.

Lo que nos agota es nuestra ignorancia emocional: no sabemos qué sentimos y sólo sabemos que estamos mal; nos agota aferrarnos a determinada emoción sin dejar que fluya, obsesionándonos con ella o sin pasar a la acción. Nos agota reprimirlas, y nos agotan las consecuencias de las conductas reactivas que tenemos cuando perdemos nuestro autocontrol. Para no agotarnos es importante aprender a gestionarlas de forma ecológica.


 




Explique en pocas palabras cómo podemos liberarnos de las emociones que nos esclavizan: ansiedad, celos, culpa, envidia, ira, miedo, odio, resentimiento, tristeza, vergüenza.

En primer lugar, debemos tomar conciencia de nuestras emociones desadaptativas: Recordar que estas emociones son sólo informaciones útiles que, bien gestionadas, nos van a permitir mejorar. Debemos soltarlas, expresándolas aplicando los principios de la inteligencia emocional. O podemos transformarlas canalizando la energía que originan hacia una acción que revierta en nuestra propia mejora personal o la mejora de nuestro mundo. Finalmente, necesitamos tener presente que para reencontrar la armonía es preciso dejar de centrarnos en "poseer" y dedicar mayor esfuerzo en el desarrollo de nuestra dimensión "ser" y aprender a desprendernos. Erich Fromm decía que nuestra destructividad es proporcional al nivel de colapso en la expansión de la propia vida. El crecimiento personal es, pues, la alternativa.

En el libro de "La ecología emocional" cada una de estas emociones es analizada respecto a los siguientes aspectos: como definirla, el mensaje cifrado que nos trae, síntomas de deterioro y cómo gestionar ecológicamente esta emoción. Además de lo que hemos observado en general, veremos cómo cada una de ellas tiene un tratamiento propio.

 

Asimismo, resuma en pocas palabras cómo podemos desarrollar energías limpias, renovables y ecológicas?

La automotivación es la mejor fuente de energía psicoecoafectiva. Esta competencia emocional está a la disposición de todas las personas pero para llegar a ella es preciso aprender a conectar con el interior de uno mismo. La automotivación parte del conocimiento de uno mismo. Quien se desconoce no va a poder automotivarse. También pide disponer de un buen autocontrol emocional , base para poder movilizar y dirigir esta energía interna hacia la acción.  Por lo tanto podríamos señalar que autoconocimiento y autocontrol son las bases iniciales para acceder a esta energía limpia y renovable. En la Ecología emocional hablamos de algunas fuentes que alimentan esta automotivación. Incorporarlas a nuestra vida es inteligente y ecológico: 

FUENTE

CONTENIDO ECOLÓGICO

ALEGRIA

Reír, visión positiva, agradecer, pequeños placeres, la belleza, compartir emociones positivas, cantar, vivir el presente. ¿Qué escojo hoy: alegría o tristeza?

CURIOSIDAD

Obertura, exploración, interrogación, deseo de descubrir, cambio, mirada nueva, perplejidad, intuición

DESEO

Desear lo necesario, amar lo que se desea, deseo no es consumo, el gozo, sexualidad, placer (*según Epicuro amistad, libertad y reflexión, una vez cubiertas las necesidades básicas) seleccionar de forma inteligente nuestros posibles objetos de deseo, educar la frustración.

FORTALEZA

La resistencia inteligente, apostar por uno mismo, asumir la aventura de vivir, virtud (* Según Savater: La fuerza del héroe es el cumplimiento de aquello que nos prometemos con la virtud), vivir la incertidumbre, salir de la franja de comodidad, lanzarse a la acción.

SILENCIO

Serenidad, silencio interior, pausa, vacío, meditación, contemplación, el respeto por la palabra

SOLEDAD

Libertad de ser uno mismo, espacio de crecimiento personal, creatividad, intimidad, conexión con uno mismo, autonomía, saber vivir solo para poder vivir con los otros, armonía. (* Soledad plena. No desconexión.)

VOLUNTAD

Esperar un poco menos y querer un poco más. Elección inteligente de los objetivos. Perseverancia, esfuerzo, determinación, flexibilidad. Compromiso con uno mismo y con los demás. Responsabilidad. Libertad. Trabajar la dificultad, la paciencia, el inconformismo. Asumir el control de la propia vida.

VITAMINAS EMOCIONALES

La vida. Ternura: abrazos y besos. Sonrisas. Música. Cantar. El humor. Palabras de ánimo. Acoger. Palabra amable. Refuerzos positivos. Agradecer. La belleza. La coherencia. La ética.

 

¿Cuáles son los "espacios protegidos" (o que deberíamos proteger) de nuestra vida emocional?

Necesitamos mantener en nuestra vida unos espacios protegidos de la contaminación emocional porque son ecosistemas afectivos muy delicados y frágiles, en peligro de extinción, pero vitales para nuestra buena salud emocional:

 

AFECTOS

SUGERENCIAS PARA UNA GESTIÓN ECOLÓGICA

AGRADECIMIENTO

Valorarse para valorar. Agradecer las pequeñas cosas. Generosidad. Valorar lo que tenemos. Gratuidad. Educar en la cultura del agradecimiento.

AMISTAD

Intimidad. Mirada comprensiva que no juzga. Respeto territorial. Sensibilidad, empatia, verdad, reciprocidad. Familia elegida. Invitación a crecer. Compromiso. Libertad

AMOR

Libertad. Inteligencia. Sorpresa y descubrimiento. Misterio. Una nación a fundar. No dar al otro "por supuesto". Compromiso. Renovarse.  La no exclusividad. Pasar de amor a amar. Volar juntos pero no atados.

COMPASIÓN

Ser buenos con nosotros mismos. Ternura + empatía. Sentir con el otro. Favorecer la autonomía del otro. Relación de ayuda. Comprensión: obertura mental y afectiva. Atención. Vivir el presente. Solidaridad y compromiso global.

CONFIANZA

Autoconocimiento, conciencia recursos personales. Situar el centro "punto de anclaje" en nuestro interior. Aceptar el riesgo. Cesión del control. Asumir la incertidumbre. Elegir relaciones ecológicas. Lanzarse a la acción.

ESPERANZA

Ampliar el presente. Situar la esperanza en un bien posible. Pasar a la acción posible mientras esperamos. Esfuerzo y tarea diaria.

FELICIDAD

Incorporar la ética a nuestra vida. Desarrollar un carácter compatible con la felicidad. Elegir felicidad. Solidaridad. Generosidad. Aplicar energías ecológicas. Amar.

GENEROSIDAD

Ser generosos con nosotros mismos. Aprender el placer de dar. Aplicar el efecto boomerang. Aprender a recibir. Espíritu de servicio.

SERENIDAD

Trabajar la coherencia entre el pensar - sentir - actuar. Cerrar círculos. Desprenderse. Eliminar rencores, resentimientos y odio. Vivir el momento. Contemplar la belleza. Lentitud, "tempo".

TERNURA

Ser tiernos con nosotros mismos para poder serlo con los demás. Mirada, tacto, tono de voz, sonrisa. Ritmo lento. Calidez. Acariciar. Abrazar. Encuentro. Inocencia. Recuperar la sensibilidad hacia todo lo vivo.

 

¿Qué nos aportan los cuentos?

Para nosotros son llaves que abren puertas y ventanas en nuestra mente y en nuestro corazón; son preguntas que lanzamos como semillas a lo mas profundo de nuestro interior, puentes que pueden unir nuestra mente, nuestra alma y nuestro corazón; medicinas sin efectos secundarios y vitaminas emocionales amplificadoras de nuestros sentidos.

Un cuento puede entretener, provocar la reflexión, ayudarnos a la exploración de nosotros mismos y también inducir conductas más inteligentes, armónicas y ecológicas. La elección del nivel de influencia ya es cosa del lector: la respuesta está en sus manos.

 

Habéis agrupado vuestros "cuentos para despertar" en ocho capítulos temáticos. Por favor, definid los siguientes conceptos:

  1. El misterio.

Nuestra parte secreta, oculta, a veces incomprensible, inaccesible a nuestra razón aunque accesible desde nuestra intuición y afectividad. Es aquella esencia que nos convierte en personas únicas. La vida y nuestra existencia es un misterio que debemos respetar, contemplar, gozar, admirar, saborear y explorar.

  1. El desafío vital.

Nuestro desafío vital consiste en asumir la responsabilidad de conseguir ser nosotros mismos. Transformar nuestra potencialidad en una realidad, desplegar nuestros recursos y dirigir nuestra energía a la mejora de nosotros mismos y nuestro entorno.

  1. El trayecto interior.

Consiste en el camino del autoconocimiento. Somos seres cambiantes y en constante evolución. Por este motivo este trayecto interior no finaliza hasta que morimos. No es un trayecto preestablecido. Nosotros somos los diseñadores y arquitectos de nuestro propio laberinto interior. Nosotros somos quienes lo exploramos buscando el centro que nos ilumina. Lao Tse decía: Conocer a los demás es sabiduría, conocernos a nosotros mismos es iluminación.

  1. Elegir equilibrio.

Somos nosotros quienes decidimos ser de una forma u otra, porque de nosotros esencialmente depende nuestra construcción. El equilibrio emocional es la consecuencia del buen ejercicio del autocontrol. Esta competencia emocional no es innata por lo que debe ser educada. No debemos confundir autocontrol con represión. Elegir equilibrio supone elegir el "camino del centro" (expresar la emoción a la persona adecuada, en el momento adecuado, con el propósito justo y de la forma correcta). La paz y la serenidad son estados que derivan de nuestra elección y de una gestión emocional ecológica.

  1. Energía emocional ecológica.

La automotivación es la energía emocional dirigida a la acción y no depende tanto de nuestro entorno como de nosotros mismos. Es importante ser capaces de autoabastecernos, de usar energías ecológicas, limpias, sostenibles, renovables. Entre ellas están: la voluntad, la curiosidad, la alegría, el silencio, el deseo, la soledad plena y, evidentemente, todas las energías que derivan del amor.

  1. Las relaciones.

Vínculos creados a partir de la comunicación con otro ser humano. Las relaciones ecológicas se basan en vínculos que no atan sino que liberan, son relaciones que colaboran en nuestra construcción personal y que se basan en la libertad, la generosidad y el amor.

  1. El poder del pensamiento.

Lo que creemos es lo que creamos. Nuestras convicciones van a determinar nuestras conductas y nuestras conductas van a tener consecuencias en nuestras vidas y en las de los demás. Las creencias pueden ser velos que nos impiden ver la realidad. Pero una mente abierta, flexible, con imaginación y con objetivos elegidos de forma inteligente y ecológica puede movernos a acciones creativas y de mejora de nuestro mundo. Lo que es cierto es que si nuestras mentes no cambian, el mundo nunca cambiará.

  1. La respuesta depende de ti.

Tenemos la responsabilidad de elegir. Podemos elegir aportar nuestra energía a la creación y mejora de nuestro mundo o dirigirla hacia la destrucción y la violencia. Esta es la consecuencia de nuestra libertad. Cada acción es importante y si no aportamos nuestra respuesta habrá un vacío que nadie podrá llenar en nuestro lugar en el tapiz de la humanidad.

 

¿Tener o ser?

Había un hombre muy rico y un hombre muy pobre. Cada uno tenía un hijo.

Un día el rico subió a su hijo a una montaña:

Mira -le dijo - todo eso de ahí abajo un día será tuyo.

Otro día subió el pobre y le dijo a su hijo:

Mira.

 

¿Reflexión o tradición?

Se cuenta que en medio del patio de un cuartel militar situado junto a un pueblecito cuyo nombre no recuerdo, había un banco de madera. Era un banco sencillo, humilde y blanco.

Junto a ese banco, las veinticuatro horas del día, los soldados se alternaban en una guardia constante, noche y día. Nadie sabía por qué. Pero lo cierto es que la guardia se hacía. Se hacía noche y día, todas las noches, todos los días, y de generación en generación, todos los oficiales transmitían la orden y los soldados la obedecían.

Nadie dudó nunca, nadie preguntó nunca: la tradición es algo sagrado que no se cuestiona ni se ataca: se acata. Si así se había hecho siempre, por algo sería. Así se hacía, siempre se había hecho y así se haría.

Y así siguió haciéndose hasta que un día alguien, no se sabe bien quién, quizás un general o un coronel curioso, quiso ver la orden original.  Hizo falta revolver a fondo los archivos. Y después de mucho hurgar se encontró: ¡Hacía 31 años, 2 meses y cuatro días que un oficial había mandado montar guardia junto al banco, que estaba recién pintado, para que a nadie se le ocurriera sentarse sobre la pintura fresca!

 

La autora:

M. Mercé Conangla es psicóloga y diplomada en enfermería. Se ha especializado en temas de inteligencia emocional. Otros libros publicados por ella son: "Cómo superar y convivir con las crisis emocionales" (Amat Editorial) y "Donar temps a la vida".

Es colaboradora de la Fundación Ámbit para el Crecimiento Personal, que dirige Jaume Soler.

 


Entrevista realizada por: Marié Morales.






















 
Marié Morales
@crecejoven

En estas páginas nos proponemos investigar las causas del envejecimiento, que es como decir de la vida y el crecimiento, y a partir de ahí, establecer unas pautas que nos permitan vivir una vida más larga, sana, y en definitiva, feliz.  más >>








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